Quiénes Somos

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Historia y Fundamentos

La Red del Poder Colectivo (CPN) es un grupo de Socialistas Democráticos de Estados Unidos. Nuestro objetivo es fortalecer el diálogo entre las capítulos y miembros de DSA, pero también desarrollar, organizar e impulsar una plataforma política dentro de DSA y organizar democráticamente nuestra política tanto a nivel local como a nivel nacional. 

CPN está organizado democráticamente. Nuestros miembros eligen un comité ejecutivo por voto directo para manejar el trabajo diario de guiar nuestras prioridades y facilitar la discusión política dentro del caucus. Nuestros miembros participan en sus locales de DSA en torno a una variedad de campañas y temas. Todos tratamos de hacer de DSA una voz organizada y eficaz para los trabajadores.

CPN se fundó principalmente a partir de un programa específico para la Convención del DSA en el 2019, en lugar de un conjunto general de principios ideológicos. Comenzó con 28 miembros de sólo cinco locales que buscaban impactar la Convención en torno a un conjunto específico de ideas y propuestas. Cuando se hizo público nuestro programa, nos organizamos enérgicamente para dar nuestra perspectiva, organizamos eventos digitales y presentaciones en capítulos sobre nuestras ideas y celebrando innumerables reuniones personales. Para cuando se celebró la convención, cientos de miembros de más de 60 capítulos habían respaldado la plataforma de la CPN. La convención adoptó la mayoría de nuestras propuestas, y a partir de ahí decidimos continuar organizándonos más allá de la convención para empujar nuestra perspectiva política. 

CPN no se formó originalmente como un caucus, sino que se diseñó a sí misma como una red. En la práctica, CPN funcionó más como una campaña interna, tratando de atraer a las partes interesadas para desarrollar y crear apoyo alrededor de un conjunto reducido de políticas internas. Esto también se diseñó para darnos la flexibilidad de no tener que tomar posiciones sobre cada una de las cuestiones que se presentarían ante la convención como suelen hacer los caucus. Sin embargo, a medida que este proyecto evolucionaba, descubrimos que habíamos desarrollado un amplio punto de vista político que en realidad hacía de la CPN un caucus en función, si no en forma. La CPN celebró una convención en el otoño del 2019 en la que resolvimos reorganizarnos como un caucus permanente de DSA. 

Nos esforzamos constantemente para identificar puntos de unidad compartidos. En el curso de nuestro trabajo, hemos identificado algunos puntos ideológicos que comparten los miembros de la CPN, y estos puntos guían nuestro pensamiento mientras navegamos por el DSA. Estos puntos, por supuesto, no representan la gama completa de nuestros puntos de vista, sino solo para identificar dónde sentimos que nuestras ideas representan una tendencia política definida y clara dentro de DSA. Compartimos los mismos compromisos fundamentales que tienen todos los miembros de DSA, como el feminismo socialista, el antirracismo, el ecosocialismo, la liberación de Palestina y mucho más. Lo siguiente está destinado a dar una idea de quiénes somos y nuestra visión única como grupo para fortalecer y construir nuestra organización compartida.

Construir poder requiere una organización masiva

Creemos que hay una gran oportunidad para que el movimiento socialista se convierta en una verdadera fuerza de masas en la sociedad estadounidense. Nuestro objetivo como movimiento socialista debería ser más ambicioso que ser un grupo de presión o un movimiento estrictamente activista a las puertas del poder, sino una verdadera fuerza capaz de desempeñar un papel de mando en los movimientos, y en última instancia para gobernar. 

Para ello, sin embargo, creemos que DSA debe convertirse en una organización de masas organizada según un modelo de estructura de partido, una que tenga una robusta democracia interna y una amplia base de clase obrera con profundas raíces sociales, que sea vista por los trabajadores como un vehículo creíble para la actividad política. No se trataría de un partido en el sentido de una línea de votación, sino en términos de cómo está organizado internamente y sus mecanismos de retroalimentación y toma de decisiones. Una organización de masas con estructura de partido de este tipo significa esforzarse por tener una gran cantidad de miembros, un modelo de afiliación democrática basado en las cuotas y, fundamentalmente, una forma de organización que cree cohesión y unidad de acción desde el vecindario hasta el Comité Político Nacional.

Tales organizaciones han existido y existen, y a menudo nos fijamos en organizaciones como los partidos comunistas de los años 30 y 40, organizaciones de la Marea Rosa de América Latina como el Partido de los Trabajadores de Brasil y el Partido Socialista Unido de Venezuela, y en menor medida los partidos socialdemócratas occidentales. El estudio de estos ejemplos no pretende ser un juicio de valor sobre todas las posiciones o acciones de estas organizaciones. Es simplemente una evaluación de los modelos internos que son eficaces para cultivar una base social profunda y otorgar derecho a esa base como una membresía de masas con poder democrático, de modo que DSA pueda aprender de esas formas para maximizar los puntos fuertes de los miembros y las condiciones de DSA.

Lecturas adicionales: 

Collective Power Network, “Towards Power”

Collective Power Network, “Communist Organization: A Study Guide”

La organización multirracial requiere un reclutamiento intencional

Creemos que DSA puede y debe buscar servir como un centro político y social para el movimiento obrero en general. Los miembros de DSA son, en su mayoría, de la clase obrera, y debemos alentar a nuestros miembros a organizarse como trabajadores. Rechazamos la concepción de que DSA debe servir como un grupo de defensa o de presión en nombre de los trabajadores. Pero para hacer eso, DSA debe ser proactivo en la diversificación de nuestras filas. Esto significa cultivar una composición racialmente diversa, con respecto a género y orientación sexual, estatus migratorio y lengua nativa, discapacidad y posición socioeconómica. 

CPN ha defendido una serie de políticas específicas para abordar esto. Una ha sido abogar por hacer esfuerzos de reclutamiento intencional a través de campañas y luchas masivas – tanto en general como específicamente para hacer que la base de miembros de DSA refleje demográficamente más a la clase trabajadora en general. También creemos que DSA no debe separar los temas de la inmigración y el internacionalismo y hemos luchado para integrar estas áreas de trabajo siempre que sea posible. La campaña de Sanders demostró la existencia de una base masiva de Latinx para las ideas socialistas democráticas. DSA debe priorizar el reclutamiento de trabajadores Latinx y transformarse en un vehículo eficaz para que estos trabajadores promuevan sus intereses.

Lecturas adicionales:

Nat Steele, “Why Recruit?”

Blanca Estevez, “A DSA With Latinx Workers”

La democracia interna requiere una organización efectiva

Creemos que DSA debe ser una organización en la que personas de diversas tendencias socialistas, así como los que son nuevas en el socialismo y no han comprendido completamente su política, puedan organizarse juntos. Creemos que los debates y discusiones internas son muy productivos y desconfiamos del impacto calcificador que puede resultar de las interpretaciones rígidas del centralismo democrático, comunes en las sectas socialistas estadounidenses. Es importante una organización deliberativa y pluralista que mantenga la libertad de reflexionar críticamente sobre nuestra dirección y de organizarse abiertamente para los cambios.

Sin embargo, esto no significa que pensemos que DSA deberia ser un foro neutral en el que se juzgue que todas las ideologías de izquierda tienen los mismos méritos y el mismo acceso a los recursos. Cuando la organización adopta democráticamente prioridades o estrategias que requieren una acción coordinada, creemos que es importante que los miembros y los capitulos se unan aunque algunos de ellos mantengan sus dudas.

La estructura organizativa a nivel de capítulo debe ser cohesiva y organizarse en torno a prioridades locales decididas democráticamente y evitar la “siloización” de los proyectos a través de comités. Creemos que los capítulos deben orientarse hacia estructuras organizativas que fomenten la propiedad colectiva de los principales proyectos por parte de un alto porcentaje de los miembros del capítulo, incluidos los llamados miembros “de papel”. Esto no significa prohibir o detener otros proyectos, sino que las prioridades decididas democráticamente deben ser el objetivo principal de cualquier local.

También creemos que DSA debe ser una organización unida cuyos miembros valoren el movimiento por encima de sus partes. Fomentar una cultura democrática significa que los miembros y las formaciones internas deben tener un sentido de la responsabilidad en su crítica y organización interna, que debe llevarse a cabo de manera que propicie un debate generativo y fortalezca, en lugar de socavar, a DSA.

La creación de capítulos rurales y del sur requiere una fuerte organización

Existe una necesidad urgente de aumentar nuestra influencia en zonas en las que el movimiento socialista no ha sido fuerte durante generaciones, concretamente en comunidades rurales, zonas urbanas más pequeñas y el sureste de los Estados Unidos. Creemos que DSA requiere una organización nacional fuerte para maximizar nuestra efectividad y tener alguna esperanza de construir en estas regiones. 

Creemos que construir locales fuertes y organizaciones regionales fuertes es fundamental para este objetivo. Las organizaciones regionales pueden adaptar la estrategia a nivel nacional a diferentes contextos estatales o regionales y también podrían unir recursos para que los capítulos de los centros de población regionales puedan dedicar finanzas y personal a apoyar el desarrollo y mantenimiento de los capítulos en estas áreas.

Las organizaciones regionales también pueden fomentar una relación bidireccional significativa entre los capítulos y la organización nacional para mantener los capítulos arraigados en el movimiento nacional. Una organización nacional eficaz, junto con organismos regionales dinámicos y locales fuertes, es una pieza de infraestructura necesaria para apoyar de manera significativa a los capítulos pequeños y rurales, así como para construir una organización eficaz en cada parte del país.

Lecturas adicionales: 

Josh Lewis, “Fighting Together: The Core-Periphery Crisis in DSA”

C.R. Mills, “The Path to Growing DSA in Small Cities and Rural Areas”

La organización electoral requiere una estrategia clara

En todas partes donde la clase dominante se disputa el poder es terreno para la lucha de clases. Así como el lugar de trabajo y el edificio de apartamentos son lugares de lucha entre clases, también lo es la urna electoral.  Si bien rechazamos la idea de que el socialismo pueda ganarse sólo en las urnas, no creemos que ignorar las luchas electorales sea un camino viable hacia el poder socialista, y tener socialistas en el poder puede crear condiciones más favorables en la base demostrando la fuerza de nuestra base a otros actores políticos, así como asegurarnos de tener una mayor capacidad para institucionalizar lo que hemos ganado traduciendo nuestras demandas en legislación. 

Aunque la organización electoral es sólo un terreno de lucha, sigue siendo indispensable para los socialistas. Nos da caminos específicos a comunidades y coaliciones a las que de otro modo no tendríamos acceso y la escala de estas campañas brinda a muchos más miembros la oportunidad de participar de forma significativa mientras interactúan directamente con los trabajadores de nuestras comunidades. Hemos visto cómo la participación en campañas electorales, en particular las campañas de Sanders en los años 2016 y 2020, han llevado a la mayor participación y crecimiento de miembros de todas las campañas de DSA. Mientras que las campañas como la de Bernie representan oportunidades históricas únicas que no necesariamente pueden ser replicadas a voluntad, la organización electoral como enfoque es una vía crítica para aumentar nuestra influencia, nuestro tamaño, nuestra diversidad y nuestro poder.

Apoyamos continuar usando estratégicamente la línea de votación de los demócratas para elegir a los socialistas. Rechazamos la idea de que las líneas de votación de terceros sean una condición previa necesaria de un partido obrero o la búsqueda de líneas de votación independientes como un fin en sí mismo. Al desarrollar una estructura partidaria dentro de DSA y usar la línea de votación demócrata donde sea necesario, DSA puede continuar ejerciendo el control democrático sobre nuestra propia selección de candidatos y la disciplina de los candidatos, mientras que también continúa eligiendo a los socialistas para el cargo. Nuestra meta es para las campañas estratégicas que aumentan la capacidad y la diversidad de nuestra organización, llevar nuestras ideas a un público masivo, y remodelar el terreno político en el que opera el movimiento obrero.

Lecturas adicionales:

Collective Power Network, “On Electoral Organizing”

Ben Davis, “The Democratic Socialist Constituency”

La liberación colectiva requiere el internacionalismo socialista

DSA, como la mayor organización socialista del país imperialista más poderoso de la Tierra, tiene la urgente responsabilidad de oponerse enérgicamente a la violencia y la explotación que ejerce la clase dominante estadounidense contra nuestros compañeros de trabajo en otros países. El internacionalismo es mucho más que una cuestión de deber moral. La naturaleza global del capital significa que no puede haber emancipación de la clase obrera estadounidense sin la emancipación de la clase obrera mundial. 

DSA debe asumir plenamente su papel como una organización verdaderamente internacionalista: esto significa tanto integrar y apoyar las luchas de los trabajadores inmigrantes y migrantes aquí en los EE.UU., mientras que también se forjan relaciones institucionales con las organizaciones de la clase obrera en el extranjero. El proceso de crecimiento del DSA desde constelaciones dispersas de activistas socialistas hasta una organización de masas de trabajadores no puede tener lugar en el vacío. Creemos en un internacionalismo que va más allá de una serie de resoluciones y declaraciones. El internacionalismo, como la justicia racial o la igualdad de género, debe ser operacional y programático. Si el internacionalismo no se traduce en actividad, entonces efectivamente no existe. 

A nivel nacional esto significa un Comité Internacional que está construyendo proactivamente relaciones con organizaciones, movimientos y gobiernos de izquierda en todo el mundo, pero especialmente en el Sur global y el Hemisferio Occidental. A través del diálogo común, nuestra organización puede desarrollar campañas capaces de contrarrestar los ataques imperialistas sobre una base internacional coordinada. Estos debates internacionales pueden traducirse a nivel local a través de un verdadero plan de acción. Creemos que este tipo de actividad puede ser un paso hacia un internacionalismo socialista organizado y coherente.

Lecturas adicionales:

Morgan Dowdy and Jack Suria-Linares, “Toward an Internationalist DSA”

El poder socialista requiere organizarse en el punto de la vivienda

El despojo de las personas de sus hogares es la clave para la acumulación de capital. En todo el mundo, los terratenientes, promotores e inversores están obteniendo beneficios exorbitantes de las altísimas rentas y del valor de los terrenos manufacturados, mientras que los salarios se estancan para los inquilinos de la clase trabajadora. Deberíamos aspirar a desarrollar DSA en una organización de la clase obrera de masas capaz de construir y ejercer el poder en nuestros lugares de trabajo, nuestros vecindarios y en las urnas. Con sólo el 11% de la fuerza de trabajo de EE.UU. en los sindicatos existentes, organizar a los trabajadores en el punto de producción puede ser un desafío, pero también podemos organizar en el punto de reproducción social y despojo. Los inquilinos deben organizarse para luchar contra los aumentos de alquiler, los desalojos, el acoso de los propietarios y la policía, la discriminación en la vivienda, y más.

La organización laboral requiere un enfoque multifacético

El trabajo constituye un campo de lucha esencial para los socialistas, que debe ser abordado en todos los niveles de la sociedad. Sin embargo, el legado desigual de las purgas de la izquierda en los sindicatos, las leyes laborales racistas de Jim Crow y la legislación antiobrera significa que la situación para los trabajadores es muy variada y puede verse de muchas maneras diferentes según la región. Las diferentes condiciones locales exigen diferentes tácticas de organización laboral. Es necesario que cada capítulo de DSA sea capaz de identificar los problemas laborales más urgentes en su área inmediata y de agitar de manera que construya una mayoría, gane el apoyo de los sindicatos y avance en las luchas socialistas. Ganar batallas laborales regionales depende de una organización capaz de coordinar el apoyo a las huelgas, la militancia laboral y la acción organizada. Nuestro país tiene un papel clave en el desarrollo de estas luchas y nuestra estrategia nacional debe tener en cuenta las condiciones regionales.

A nivel nacional, buscamos un DSLC (Comision Laboral Socialista Democratica) que sea a la vez fuerte y democrático, y que se movilice tácticamente en torno a las luchas nacionales para construir la capacidad de nuestros capítulos locales y organizaciones regionales. Las luchas laborales en las que nos involucramos deben apoyar las prioridades organizativas y el avance de DSA en general. La creación de comités laborales fuertes y eficaces en las filiales es una condición previa esencial de nuestro trabajo.

Reconocemos que los miembros de DSA son casi enteramente de la clase trabajadora en el sentido marxista y, por lo tanto, tienen interés en organizarse en sus actuales lugares de trabajo y comunidades. Los miembros de DSA deben ver la organización de su lugar de trabajo como una función básica y universal de su trabajo político. La sindicalización de los talleres no organizados es una tarea en la que DSA puede y debe participar. De hecho, creemos que si los socialistas no asumen esto como una tarea urgente es difícil ver de dónde vendrán estas iniciativas en la escala necesaria para revertir el destripamiento del movimiento laboral que ha ocurrido en las últimas décadas. 

Los sindicatos existentes tienen la capacidad de ejercer un inmenso poder como instituciones de la clase obrera; posteriormente, el avance de la política socialista se basa en la agitación de la clase obrera organizada para toda la clase obrera. Apoyamos la democratización de los sindicatos y la movilización política de los mismos por los intereses de la clase obrera. El camino hacia estos objetivos pasa por el reclutamiento y la victoria del socialismo democrático entre todas las capas del movimiento obrero.

Lecturas adicionales:

Collective Power Network, “Mass Movement Labor Strategy”

Ryan Mosgrove, “You Can’t Have a Strategy Without Priorities”


Si crees que compartes la visión de CPN sobre DSA y quieres ayudar a llevar estas ideas a tu capítulo y a DSA al nivel nacional, deberías considerar unirte al CPN. Llene nuestro formulario de interés aquí y un organizador se pondrá en contacto con usted pronto.